Consumo
Cuánto consume la aerotermia y cómo gastar menos
Cómo calcular el consumo eléctrico de una bomba de calor, un ejemplo con números reales, qué factores lo disparan y qué tarifa y ajustes te ayudan a pagar menos.
La aerotermia consume electricidad, pero mucha menos de la que podría parecer, porque la mayor parte del calor que entrega lo toma gratis del aire. Saber cuánto vas a gastar es sencillo si conoces dos datos: cuánta energía térmica necesita tu casa y el rendimiento estacional del equipo.
La fórmula básica
Consumo eléctrico (kWh) = energía térmica necesaria (kWh) ÷ rendimiento estacional (SCOP)
La energía térmica necesaria es lo que tu casa "pide" para estar a la temperatura que quieres durante todo el año, más el agua caliente. Si ahora usas una caldera, puedes estimarla a partir de tus facturas: multiplica los kWh de gas o los litros de gasóleo (un litro equivale aproximadamente a 10 kWh) por el rendimiento de la caldera. El SCOP aparece en la ficha técnica del equipo; si tienes dudas sobre qué es, lo explicamos en qué es la aerotermia.
Un ejemplo con números
Vivienda de 90 m² en clima templado, con suelo radiante y cuatro personas.
- Calefacción: 6.000 kWh térmicos al año, con un rendimiento estacional de 3,8 → 6.000 ÷ 3,8 ≈ 1.580 kWh.
- Agua caliente: unos 2.000 kWh térmicos al año. Como el agua caliente se produce a más temperatura, el rendimiento es menor, por ejemplo 2,8 → 2.000 ÷ 2,8 ≈ 710 kWh.
- Total: unos 2.300 kWh eléctricos al año.
- Con la electricidad a 0,17 €/kWh: 2.300 × 0,17 ≈ 390 € al año.
El gasto no se reparte por igual: la mayor parte se concentra en los meses fríos, y en verano solo pagarás el agua caliente y la refrigeración si la usas. Si quieres comparar este resultado con una caldera, tienes el cálculo completo en aerotermia o caldera de gas.
Qué factores disparan el consumo
- Temperatura de impulsión alta: es el factor más importante. Como regla aproximada, cada grado que bajas la temperatura del agua que va a los emisores mejora la eficiencia en torno a un 2–3 %. Un suelo radiante a 35 °C gasta bastante menos que unos radiadores a 55 °C.
- Clima exterior: cuanto más frío hace fuera, más le cuesta al equipo extraer calor del aire.
- Aislamiento de la vivienda: una casa que pierde mucho calor obliga a la bomba a trabajar más horas.
- Resistencias eléctricas de apoyo: si el equipo está infradimensionado o mal configurado, las resistencias entran a menudo y consumen tres o cuatro veces más que la bomba para dar el mismo calor.
- Agua caliente a temperatura excesiva: calentar el depósito a 60 °C cada día gasta mucho más que hacerlo a 45–50 °C con un ciclo antilegionela periódico.
- Ciclos cortos: un equipo sobredimensionado arranca y para continuamente y pierde eficiencia.
- Unidad exterior obstruida o sucia: hojas, polvo o un mal emplazamiento reducen el intercambio de calor (lo vemos en la guía de mantenimiento).
¿Necesitas más potencia contratada?
No hay que confundir potencia térmica con potencia eléctrica. Un equipo de 6–8 kW de calor suele consumir, a plena carga, entre 1,5 y 2,5 kW eléctricos. El problema aparece cuando coincide con otros aparatos (horno, vitrocerámica, lavadora) o cuando entran las resistencias de apoyo, que pueden sumar 3 kW o más.
Muchas viviendas que tenían 3,45 o 4,6 kW contratados pasan a 5,75 kW o más al instalar aerotermia. El instalador debería indicarte la potencia recomendada. Si dudas, puedes empezar con una subida moderada y revisar tu curva de consumo en la web de tu distribuidora durante el primer invierno.
Qué tarifa eléctrica te conviene
En la tarifa de acceso doméstica (2.0TD) la energía se divide en tres periodos: punta (de 10 a 14 h y de 18 a 22 h en días laborables), llano (de 8 a 10 h, de 14 a 18 h y de 22 a 24 h en días laborables) y valle (de 0 a 8 h y todo el día en fines de semana y festivos nacionales).
- Si tu compañía cobra precios distintos por periodo, programa el calentamiento del agua en horas valle.
- Si tienes placas solares, es mejor calentar el agua en las horas centrales del día, cuando produces más.
- Con suelo radiante, la gran inercia del sistema permite concentrar parte del funcionamiento en las horas baratas sin perder confort.
Trucos para gastar menos
- Usa la curva climática: deja que el equipo ajuste la temperatura del agua según la temperatura exterior, en lugar de fijar un valor alto todo el invierno.
- Mantén una temperatura estable: con aerotermia, y sobre todo con suelo radiante, suele salir mejor mantener 20–21 °C de forma continua que apagar y encender.
- Ajusta el agua caliente a 45–50 °C y programa el ciclo antilegionela con la frecuencia que indique el fabricante.
- Revisa la configuración de las resistencias de apoyo para que solo entren cuando sea imprescindible.
- Cuida el mantenimiento: filtros limpios y unidad exterior despejada.
- Aprovecha el sol si tienes placas: te lo contamos en aerotermia y placas solares.
Información orientativa. Precios, ayudas y normativa cambian con frecuencia: confírmalos con un instalador habilitado y con el organismo correspondiente antes de tomar decisiones.